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terça-feira, 19 de junho de 2018

Leitura breve             Jr 22,3
Administrai bem e praticai a justiça; ao que sofre violência, livrai-o das mãos do explorador, e não deixeis sofrer aflições e opressão iníqua o estrangeiro, o órfão e a viúva; e não derrameis sangue inocente.

V. Julgará o mundo inteiro com justiça.
R. E as nações há de julgar com equidade.

Oração
Deus eterno e todo-poderoso, que nesta hora enviastes aos Apóstolos vosso santo Paráclito, comunicai-nos também este Espírito de amor, para darmos de vós um testemunho fiel diante de todos. Por Cristo, nosso Senhor. 
 http://www.liturgiadashoras.org/

segunda-feira, 18 de junho de 2018

“Las dictaduras, creadas por una comunicación malvada; con los hebreos fue así”

En Santa Marta, Francisco denuncia las mentiras y los escándalos, a veces incluso inventados, que han destruido a personas e instituciones: «Se empieza por una mentira, se da todo el aparato comunicativo a una empresa y se debilita la vida democrática»
El Papa en Santa Marta

Pubblicato il 18/06/2018
Ultima modifica il 18/06/2018 alle ore 13:02
Ciudad del Vaticano

La técnica siempre es más o menos la misma. Y comenzó desde la época de Cristo, pasó a través de la persecución de los hebreos en el siglo pasado y llega hasta nuestros días con la “adulteración” de la democracia. Todo comienza con “una mentira” y, “después de haber destruido tanto a una persona como una situación con esa calumnia”, se juzga, se condena y, muy a menudo, se prepara el terreno para que se instaure una dictadura. Una “comunicación calumniosa”, “una comunicación malvada”, según la definía el apóstol Santiago, que destruye a los hombres, las instituciones y los sistemas. El Papa Francisco la denunció durante la homilía de la misa matutina de hoy, 18 de junio, en la capilla de la Casa Santa Marta.

El Pontífice partió, según indicó Vatican News, de la historia de Nabot, narrada hoy en el primer Libro de los Reyes. El rey Acab desea la viña de Nabot y le ofrece dinero. Aquel terreno pero forma parte de la herencia de sus padres y por lo tanto el hombre lo rechaza. Entonces Acab que era “caprichoso”, hace como los niños cuando no obtienen lo que quieren: llora. Luego, siguiendo el consejo de su mujer cruel, Jezabel, lo acusa de falsedad, lo mata y toma posesión de su viña. Nabot – señala el Pontífice – es pues un “mártir de la fidelidad a la herencia” que había recibido de sus padres: una herencia que iba más allá de la viña, una “herencia del corazón”.

El Papa Francisco evidencia que, la historia de Nabot es paradigma para la historia de Jesús, de San Esteban y de todos los mártires que han sido condenados usando un escenario de calumnias. Pero es también un paradigma en el modo de proceder de mucha gente, de “tantos jefes de Estado y de Gobierno”. Se comienza con una mentira y, “después de haber destruido sea una persona, sea una situación con aquella calumnia”, se juzga y se condena.

“También hoy, en muchos países, se usa este método: destruir la libre comunicación”, dijo Francisco. “Por ejemplo pensemos: existe una ley de los medios, de comunicación, se cancela esa ley; se entrega todo el aparato comunicativo a una empresa, a una sociedad que calumnia, que dice falsedades, debilita la vida democrática. Luego –explicó– vienen los jueces a juzgar a esta institución debilitada, estas personas destruidas, condenadas, y así va adelante una dictadura. Las dictaduras, todas, han comenzado así, con adulterar la comunicación, para poner a la comunicación en las manos de una persona sin escrúpulos, de un gobierno sin escrúpulos”.

“También en la vida cotidiana es así”, subraya el Papa Francisco: si se quiere destruir a una persona, “inicio por la comunicación: difamar, calumniar, decir escándalos”:
“Y comunicar escándalos es un hecho que tiene una seducción enorme, una gran seducción. Se seduce con los escándalos. Las buenas noticias no son seductoras: si, pero que bien que ha hecho. Y pasa… Pero un escándalo: pero has visto. Has visto esto. Has visto aquel otro. ¿Qué cosa ha hecho? Esta situación… Pero no puede, no se puede ir adelante así. Y así la comunicación crece, y esa persona, esa institución, aquel país termina en la ruina. No se juzgan al final a las personas. Se juzgan las ruinas de las personas o de las instituciones, porque no pueden defenderse”.

“La seducción del escándalo en la comunicación lleva justamente a un rincón”, es decir, “destruye” como le sucedió a Nabot que quería sólo ser fiel a la herencia de sus antepasados, no venderla. Ejemplar en este sentido es también la historia de San Esteban que hace un largo discurso para defenderse, pero aquellos que lo acusaban, prefieren lapidarlo en vez de escuchar la verdad. “Este es el drama de la avidez humana”, dice el Papa. Muchas personas son, de hecho, destruidas por una comunicación malvada. “Muchas personas, tantos países destruidos por dictaduras malvadas y calumniosas. Pensemos por ejemplo en las dictaduras del siglo pasado. Pensemos en la persecución a los judíos, por ejemplo. Una comunicación calumniosa, contra los judíos; y terminaban en Auschwitz porque no merecían vivir. Oh, es un horror, pero un horro que sucede hoy: en las pequeñas sociedades, en las personas y en tantos países. El primer paso es apropiarse de la comunicación, y después la destrucción, el juicio, y la muerte”, denunció Bergoglio.

El apóstol Santiago habla justamente de la “capacidad destructiva de la comunicación malvada”. En conclusión, el Papa Francisco exhorta a releer la historia de Nabot en el capítulo 21 del Primer Libro de los Reyes y pensar “en tantas personas destruidas, en tantos países destruidos, en tantas dictaduras con ‘con guantes blancos’, que han destruido los países.
 http://www.lastampa.it/2018/06/18/vaticaninsider/las-dictaduras-creadas-por-una-comunicacin-malvada-con-los-hebreos-fue-as-hiY87hC5CuaZJ0INVhAbDO/pagina.html

“La familia es hombre-mujer. Abortar a los enfermos, nazismo de guante blanco”

Audiencia a los delegados del Foro de las Asociaciones familiares: «Quien ha reducido “Amoris laetitia” a una casuística del “se puede, no se puede” no ha entendido nada”. En las parejas hay tiempos de crisis e infidelidad, «sean pacientes y perdonen»
AP
El Papa Francisco

Pubblicato il 16/06/2018
Ultima modifica il 16/06/2018 alle ore 16:01
Ciudad DEL VATICANO

El dolor por el aborto selectivo, práctica comparable a la de los «nazis» que mataban a inocentes para defender la pureza de la raza; el estupor por las diferentes definiciones de “familia” en la actualidad, mientras «la familia a imagen de Dios es una sola, entre hombre y mujer»; la tristeza por las condiciones sociales y económicas que impiden que los padres pasen tiempo con los hijos y vivan el matrimonio como una lotería: puede ir bien o mal, y, en este caso, se cambia.

Con franqueza y realismo, el Papa Francisco compartió una profunda reflexión sobre la familia, con sus claroscuros, durante la audiencia de hoy por la mañana a los miembros del Foro de las Asociaciones Familiares. El organismo, guiado por Gigi De Palo, engloba a más de 500 asociaciones (una «familia de familias», la definió Francisco) y festeja este año su 25 aniversario.

El Pontífice habló con los delegados del Foro dejando a un lado el discurso que había preparado porque, explicó, «me parece un poco frío». Afrontó cuestiones espinosas como la del aborto de los niños enfermos, tema al que dedicó críticas durísimas, comparándolo con las prácticas que se usaban en Esparta o, incluso, en la Europa nazi. «He escuchado que está de moda o, por lo menos es normal, que cuando durante los primeros meses de embarazo se hacen análisis para ver si el niño no está bien o viene con algo, lo primero que se ofrece es: “nos deshacemos de él”. El homicidio de los niños… para resolver la vida tranquila se mata a un inocente», afirmó Bergoglio. «Cuando era un muchacho, la maestra de historia nos hablaba de los peñascos, para arrojarlos, para salvaguardar la pureza de los niños. Una atrocidad, pero nosotros hacemos lo mismo».

Y sin ir demasiado lejos en el tiempo: «En el siglo pasado todo el mundo se escandalizó por lo que hacían los nazis. Hoy hacemos lo mismo, pero con guante blanco», denunció el Pontífice. «¿Por qué –preguntó alzando la voz– no se ven enanos por las calles? Porque el protocolo de muchos médicos dice: “Viene mal, deshagámonos de él”».

Es doloroso constatarlo, pero hoy funciona así. También «doloroso», según el Papa es que «hoy se habla de familias diversificadas, de diferentes tipos de familia. Sí, es verdad que “familia” es una palabra análoga, también se dice “la familia de las estrellas”, la “familia de los árboles”, “la familia de los animales”… Pero la familia a imagen de Dios es una sola, entre hombre y mujer… El matrimonio es un sacramento grande».

Es la visión que el mismo Bergoglio ha tratado de infundir en su exhortación apostólica “Amoris Laetitia”, Lástima que «algunos hayan reducido la “Amoris laetitia” a una estéril casuística del “se puede, no se puede”», dijo, refiriéndose claramente a las infinitas polémicas y dudas que han acompañado su publicación, sobre todo por la presunta apertura a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar. «No han entendido nada», afirmó Francisco; en la exhortación «no se ocultan los problemas», sino que se va mucho más allá de la casuística. Basta leer el cuarto capítulo que «es el núcleo» del documento, que «habla de la espiritualidad de cada día».

Por ejemplo, en la “Amoris laetitia” se insiste mucho en la ayuda a los novios en la preparación al matrimonio. «La familia es una aventura bella y hoy, lo digo con dolor, vemos que muchas veces se piensa en comenzar una familia, hacer un matrimonio, como si fuera una lotería. “Vamos, si va, va, si no va, borramos la cosa y empezamos otra”», anotó el Papa. Y contó, al respecto, una anécdota personal: «En Buenos Aires una señora me dijo: “Ustedes los curas son listos: para volverse curas estudian 8 años y luego, si después de algunos años la cosa no funciona, mandan una buena carta a Roma que les da el permiso de dejarlo y casarse. A nosotros nos dan un sacramento para toda la vida, con unas 3 o 4 conferencias de preparación. Esto no es justo”».

Desgraciadamente, muchas veces hay demasiada «superficialidad» en relación con el «don más grande que Dios ha dado a la humanidad: la familia, ícono de Dios», subrayó el Pontífice. Es un don, aunque la pareja en cuestión sea atea: «Puede darse que un hombre y una mujer no sean creyentes, pero si se aman y se unen en matrimonio son imagen y semejanza de Dios, aunque no crean… Es un misterio», dijo el Papa.

De cualquier manera, añadió, sirve «un catecumentato para el matrimonio»; «se necesitan hombres y mujeres que ayuden a madurar». Empezando por las cosas pequeñas, como, por ejemplo, la preparación de la fiesta de las nupcias. Y afirmó: «lo importante es amarse y recibir el sacramento, y después hagan las fiestas que quieran», pero no funciona cuando «lo secundario sustituye a lo importante».

Una válida preparación de las parejas jóvenes, además, es importante «también para la sucesiva educación de los hijos». Otro buen desafío: «No es fácil educarlos, son más listos que nosotros en el mundo virtual, saben más que nosotros… ¡Educar al sacrifico de la vida familiar no es fácil!». Sobre todo es difícil hacerlo en este tiempo de crisis, económica y social, que parece impedirle a muchos padres que «pierdan tiempo» con los hijos. «Para ganar hoy hay que tener dos trabajos. La familia no es tomada en consideración», observó Francisco, animando, una vez más, a no vivir bajo esta «cruz» y «esclavitud» del trabajo y de sus horarios excesivos, sino a privilegiar el tiempo que hay que pasar con los niños. «Jueguen con los hijos, no les digan que no molesten», exhortó el Pontífice.

«Los hijos son el don más grande», insistió. Siempre, incluso cuando «están enfermos»: «los hijos que se reciben como vengan, como Dios los mande». Pero también hay parejas que no los quieren: «Una vez me encontré con unos que se habían casado diez años antes, sin hijos. Es muy delicado, porque los hijos se quieren, pero a veces no llegan. En cambio supe que ellos no querían hijos. Pero esta gente tenía en la casa tres perros y dos gatos», contó Francisco.

En su reflexión dedicó también un poco de tiempo a la traición: «Una cosa que en la vida matrimonial ayuda mucho es la paciencia, saber esperar», porque «hay en la vida situaciones de crisis fuertes, feas, en las que también llegan tiempos de infidelidad». Además de la paciencia sirve mucho «el perdón»: «muchas mujeres (pero también a veces lo hace el hombre), en el silencio han esperado, viendo hacia otro lado, esperando que el marido volviera a la fidelidad». Esta es «la santidad que perdona todo porque ama», subrayó Francisco.

Y contó otra anécdota personal: «A mí me gusta saludar en las audiencias a las parejas que celebran su aniversario de matrimonio. Una vez había una pareja que cumplía 60 años. Hace tiempo se casaban jóvenes. Me encuentro a esta pareja y le pregunto si tiene el mismo amor. Y se miraron y tenían los ojos llenos de lágrimas. No se me olvida nunca. A veces una familia que crece no es un amor de novela, sino un verdadero amor. Estar enamorados toda la vida, con tantos problemas que hay».

«Otra cosa que pregunto en los aniversarios: ¿quién de ustedes ha tenido más paciencia? La respuesta es: los dos. A los jóvenes esposos, la pregunta es siempre: ¿se han peleado? Es importante no acabar el día sin hacer la paz. La guerra fría del día siguiente es muy peligrosa. La vida de familia es un sacrificio –concluyó el Papa–, un buen sacrificio».

sábado, 16 de junho de 2018


Oração Pelo Pastor Terreno de Nossa Igreja
Papa Francisco dos pobres amigo;
Pedi a Deus por nós a graça da intercessão de Maria, Mãe de Deus e nossa, junto a Deus nosso Senhor por todas as nossas necessidades espirituais e  temporais;
Que nos mostre seu bem querer e o amor que seu menino veio nos trazer;
Assim como Francisco, aquele de Assis, que tudo deixou para a Jesus, o bom pastor seguir, guiai as ovelhas confiadas a vós nos caminhos do amor;
Papa Francisco, nosso bom amigo, papamericano dos pobres verdadeiro amigo, orientai as ovelhas pelos bons caminhos;
Que assim como as ovelhas do bom pastor ao ouvirem sua voz o seguem, porque conhecem a voz do amor, que toda nossa igreja: bispos, presbíteros, diáconos, leigos(as) obedeçam ao chamado e às exortações  que são  feitas a cada um dos que seguem a voz do bom pastor;
Que a desobediência seja somente privilégio daqueles que ainda estão começando a dar os primeiros passos, seja no caminhar ou no conhecimento da fé;
Que sempre sejas instrumento nas mãos do oleiro, ensinando e conciliando e mostrando os verdadeiros caminhos que nos levam ao bom pastor;
Que a busca e a perseverança nos caminhos da santidade sejam práticas constantes em nossas vidas de cristãos, que sigamos a voz do bom pastor e dos bons pastores que Deus coloca em nossa caminhada de volta ao céu...    
Bom Francisco, bom amigo dos pobres, que nos pede sempre: rezai por mim... que a nossa mãe, ternura de Deus e o Espírito Santo de Deus lhe guiem em todos seus caminhos para que seja o nosso bom pastor aqui na terra...  
Sirene Silva dos Santos - 2013
MENSAGEM DO SANTO PADRE FRANCISCO
PARA O II DIA MUNDIAL DOS POBRES
XXXIII DOMINGO DO TEMPO COMUM
(18 DE NOVEMBRO DE 2018)
 
Este pobre grita e o Senhor o escuta

1. «Este pobre grita e o Senhor o escuta» (Sl 34,7). As palavras do salmista tornam-se também as nossas no momento em que somos chamados a encontrar-nos com as diversas condições de sofrimento e marginalização em que vivem tantos irmãos e irmãs nossos que estamos habituados a designar com o termo genérico de “pobres”. Quem escreve aquelas palavras não é estranho a esta condição; bem pelo contrário. Faz experiência direta da pobreza e, apesar disso, transforma-a num cântico de louvor e de agradecimento ao Senhor. Também a nós hoje, imersos em tantas formas de pobreza, este salmo permite que compreendamos quem são os verdadeiros pobres para os quais somos chamados a dirigir o olhar, para escutar o seu grito e conhecer as suas necessidades.
É-nos dito, antes de mais, que o Senhor escuta os pobres que clamam por Ele e que é bom para com os que n’Ele procuram refúgio, com o coração despedaçado pela tristeza, pela solidão e pela exclusão. Escuta os que são espezinhados na sua dignidade e, apesar disso, têm a força de levantar o olhar para as alturas, para receber luz e conforto. Escuta os que são perseguidos em nome de uma falsa justiça, oprimidos por políticas indignas deste nome e atemorizados pela violência; mesmo assim sabem que têm em Deus o seu Salvador. O que emerge desta oração é, antes de mais, o sentimento de abandono e de confiança num Pai que escuta e acolhe. Em sintonia com estas palavras podemos compreender mais a fundo o que Jesus proclamou com a bem-aventurança: «Bem-aventurados os pobres em espírito, porque deles é o Reino dos céus» (Mt 5,3).
Em virtude desta experiência única e, sob muitos aspetos, imerecida e impossível de se exprimir plenamente, sente-se, no entanto, o desejo de a comunicar a outros, antes de mais aos que, como o salmista, são pobres, rejeitados e marginalizados. Com efeito, ninguém pode sentir-se excluído pelo amor do Pai, especialmente num mundo que frequentemente eleva a riqueza ao primeiro objetivo e que faz com que as pessoas se fechem em si mesmas.
2. O salmo caracteriza com três verbos a atitude do pobre e a sua relação com Deus. Antes de mais, “gritar”. A condição de pobreza não se esgota numa palavra, mas torna-se um grito que atravessa os céus e chega até Deus. Que exprime o grito dos pobres, que não seja o seu sofrimento e a sua solidão, a sua desilusão e esperança? Podemos perguntar-nos: como é que este grito, que sobe até à presença de Deus, não consegue chegar aos nossos ouvidos e nos deixa indiferentes e impassíveis? Num Dia como este, somos chamados a fazer um sério exame de consciência, de modo a compreender se somos verdadeiramente capazes de escutar os pobres.
É do silêncio da escuta que precisamos para reconhecer a voz deles. Se falarmos demasiado, não conseguiremos escutá-los. Muitas vezes, tenho receio que tantas iniciativas, apesar de meritórias e necessárias, estejam mais orientadas para nos satisfazer a nós mesmos do que para acolher realmente o grito do pobre. Nesse caso, no momento em que os pobres fazem ouvir o seu grito, a reação não é coerente, não é capaz de entrar em sintonia com a condição deles. Está-se tão presos na armadilha de uma cultura que obriga a olhar-se ao espelho e a acudir de sobremaneira a si mesmos, que se considera que um gesto de altruísmo pode ser suficiente para deixar satisfeitos, sem se deixar comprometer diretamente.
3. Um segundo verbo é “responder”. O Senhor, diz o salmista, não só escuta o grito do pobre, como também responde. A sua resposta, como está atestado em toda a história da salvação, é uma participação cheia de amor na condição do pobre. Foi assim, quando Abraão apresentava a Deus o seu desejo de ter uma descendência, apesar de ele e a mulher Sara, já idosos, não terem filhos (cf. Gn 15,1-6). Aconteceu quando Moisés, através do fogo de uma sarça que ardia sem se consumir, recebeu a revelação do nome divino e a missão de tirar o povo do Egito (cf. Ex 3,1-15). E esta resposta confirmou-se ao longo de todo o caminho do povo no deserto: quando sentia os flagelos da fome e da sede (cf. Ex 16,1-16; 17,1-7) e quando caía na pior miséria, que é a da infidelidade à aliança e da idolatria (cf. Ex 32,1-14).
A resposta de Deus ao pobre é sempre uma intervenção de salvação para cuidar das feridas da alma e do corpo, para repor a justiça e para ajudar a recuperar uma vida com dignidade. A resposta de Deus é também um apelo para que quem acredita n’Ele possa proceder de igual modo, dentro das limitações do que é humano. O Dia Mundial dos Pobres pretende ser uma pequena resposta que, de toda a Igreja, dispersa por todo mundo, é dirigida aos pobres de todos os tipos e de todas as terras para que não pensem que o seu grito tenha caído no vazio. Provavelmente, é como uma gota de água no deserto da pobreza; e, contudo, pode ser um sinal de partilha para com os que estão em necessidade, para sentirem a presença ativa de um irmão e de uma irmã. Não é de um ato de delegação que os pobres precisam, mas do envolvimento pessoal de quem escuta o seu grito. A solicitude dos crentes não pode limitar-se a uma forma de assistência – mesmo se esta é necessária e providencial num primeiro momento –, mas requer aquela «atenção de amor» (Exort. ap. Evangelii gaudium, 199) que honra o outro enquanto pessoa e procura o seu bem.
4. Um terceiro verbo é “libertar”. O pobre da Bíblia vive com a certeza que Deus intervém a seu favor para lhe restituir a dignidade. A pobreza não é procurada, mas é criada pelo egoísmo, pela soberba, pela avidez e pela injustiça. Males tão antigos como o homem, mas mesmo assim continuam a ser pecados que implicam tantos inocentes, conduzindo a consequências sociais dramáticas. A ação com a qual o Senhor liberta é um ato de salvação para com os que Lhe apresentaram a sua tristeza e angústia. As amarras da pobreza são quebradas pelo poder da intervenção de Deus. Muitos salmos narram e celebram esta história da salvação que encontra correspondência na vida pessoal do pobre: «Ele não desprezou nem repeliu a angústia do pobre, nem escondeu dele a sua face, mas atendeu-o quando Lhe pediu socorro» (Sl 22,25). Poder contemplar a face de Deus é sinal da sua amizade, da sua proximidade, da sua salvação. «Pusestes os olhos na minha miséria e conhecestes as angústias da minha vida; […] colocastes os meus pés num lugar espaçoso» (Sl 31,8-9). Dar ao pobre um “lugar espaçoso” equivale a libertá-lo do “laço do caçador” (cf. Sl 91,3), a retirá-lo da armadilha montada no seu caminho, para que possa caminhar desimpedido e encarar a vida com olhar sereno. A salvação de Deus toma a forma de uma mão estendida ao pobre, que oferece acolhimento, protege e permite sentir a amizade de que precisa. É a partir desta proximidade concreta e palpável que tem início um genuíno percurso de libertação: «Cada cristão e cada comunidade são chamados a ser instrumentos de Deus ao serviço da libertação e promoção dos pobres, para que possam integrar-se plenamente na sociedade; isto supõe que sejamos dóceis e atentos, para ouvir o clamor do pobre e socorrê-lo» (Exort. ap. Evangelii gaudium, 187).
5. Para mim é um motivo de comoção saber que tantos pobres se identificaram com Bartimeu, de quem fala o evangelista Marcos (cf. 10,46-52). O cego Bartimeu «estava sentado a pedir esmola à beira do caminho» (v. 46) e, tendo ouvido dizer que Jesus estava a passar, «começou a gritar» e a invocar o «Filho de David» para que tivesse piedade dele (cf. v. 47). «Muitos repreendiam-no para que se calasse, mas ele gritava cada vez mais» (v. 48). O Filho de Deus escutou o seu grito: «“Que queres que Eu te faça?”. E o cego respondeu-Lhe: “Rabuni, que eu veja de novo”» (v. 51). Esta página do Evangelho torna visível o que o salmo anunciava como promessa. Bartimeu é um pobre que se encontra privado de capacidades fundamentais, como ver e trabalhar. Quantos percursos, também hoje, conduzem a formas de precariedade! A falta de meios elementares de subsistência, a marginalidade quando se deixa de estar no pleno das próprias forças de trabalho, as diversas formas de escravidão social, apesar dos progressos levados a cabo pela humanidade… Quantos pobres, como Bartimeu, estão hoje à beira da estrada e procuram um sentido para a sua condição! Quantos são os que se interrogam sobre o porquê de ter chegado ao fundo deste abismo e sobre o modo de sair dele! Esperam que alguém se aproxime deles e diga: «Coragem! Levanta-te, que Ele está a chamar-te» (v. 49).
Infelizmente, verifica-se com frequência que, pelo contrário, as vozes que se ouvem são as da repreensão e do convite a calar-se e aguentar. São vozes desafinadas, muitas vezes determinadas por uma aversão aos pobres, considerados não apenas como pessoas indigentes, mas também como gente que traz insegurança, instabilidade, desorientação das atividades diárias e, por isso, gente que deve ser rejeitada e mantida ao longe. Há uma tendência a criar distância entre nós e eles, e não nos damos conta que, deste modo, nos tornamos distantes do Senhor Jesus que não os rejeita, mas os chama a Si e os consola. Como soam apropriadas neste caso as palavras do profeta sobre o estilo de vida do crente: «quebrar as cadeias injustas, desatar os laços da servidão, pôr em liberdade os oprimidos, destruir todos os jugos […], repartir o pão com o faminto, dar pousada aos pobres sem abrigo, levar roupa aos que não têm que vestir» (Is 58,6-7). Este modo de agir permite que o pecado seja perdoado (cf. 1Pe 4,8), que a justiça faça o seu caminho e que, quando formos nós a gritar ao Senhor, Ele responda e diga: “Estou aqui!” (cf. Is 58,9).
6. Os pobres são os primeiros a estar habilitados para reconhecer a presença de Deus e para dar testemunho da sua proximidade na vida deles. Deus permanece fiel à sua promessa e, mesmo na escuridão da noite, não deixa que falte o calor do seu amor e da sua consolação. Contudo, para superar a opressiva condição de pobreza, é necessário que eles se se apercebam da presença de irmãos e irmãs que se preocupam com eles e que, ao abrir a porta do coração e da vida, fazem com que eles se sintam amigos e familiares. Apenas deste modo podemos descobrir «a força salvífica das suas vidas» e «colocá-los no centro do caminho da Igreja» (Exort. ap. Evangelii gaudium, 198).
Neste Dia Mundial somos convidados a tornar concretas as palavras do salmo: «Os pobres hão de comer e serão saciados» (Sl 22,27). Sabemos que, no templo de Jerusalém, depois do rito do sacrifício, tinha lugar o banquete. Em muitas dioceses, esta foi uma das experiências que, no ano passado, enriqueceu a celebração do primeiro Dia Mundial dos Pobres. Muitos encontraram o calor de uma casa, a alegria de uma refeição festiva e a solidariedade dos que quiseram partilhar a mesa de maneira simples e fraterna. Gostaria que, também este ano, bem como no futuro, este Dia fosse celebrado com a marca da alegria pela redescoberta capacidade de estar juntos. Rezar juntos em comunidade e partilhar a refeição no dia de domingo. Uma experiência que nos leva de volta à primeira comunidade cristã, que o evangelista Lucas descreve com toda a sua originalidade e simplicidade: «Os irmãos eram assíduos ao ensino dos Apóstolos, à comunhão fraterna, à fração do pão e às orações. […] Todos os que haviam abraçado a fé viviam unidos e tinham tudo em comum. Vendiam propriedades e bens e distribuíam o dinheiro por todos, conforme as necessidades de cada um» (At 2,42.44-45).
7. São inúmeras as iniciativas que, todos os dias, a comunidade cristã leva a cabo para dar um sinal de proximidade e de conforto às muitas formas de pobreza que estão diante dos nossos olhos. Muitas vezes, a colaboração com outras realidades, que têm como motor não a fé, mas a solidariedade humana, consegue prestar uma ajuda que, sozinhos, não poderemos realizar. Reconhecer que, no imenso mundo da pobreza, mesmo a nossa intervenção é limitada, frágil e insuficiente leva a estender as mãos aos outros, para que a colaboração recíproca possa atingir o objetivo de maneira mais eficaz. Somos movidos pela fé e pelo imperativo da caridade, mas sabemos reconhecer outras formas de ajuda e solidariedade que se propõem em parte os mesmos objetivos; desde que não descuidemos o que nos é próprio, isto é, levar todos até Deus e à santidade. O diálogo entre as diversas experiências e a humildade de prestar a nossa colaboração, sem qualquer espécie de protagonismos, é uma resposta adequada e plenamente evangélica que podemos realizar.
Diante dos pobres não se trata de jogar para ter a primazia da intervenção, mas podemos reconhecer humildemente que é o Espírito quem suscita gestos que são sinal da resposta e da proximidade de Deus. Quando descobrimos o modo de nos aproximarmos dos pobres, sabemos que a primazia Lhe pertence a Ele que abriu os nossos olhos e o nosso coração à conversão. Não é de protagonismo que os pobres precisam, mas de amor que sabe esconder-se e esquecer o bem realizado. Os verdadeiros protagonistas são o Senhor e os pobres. Quem se coloca ao serviço é instrumento nas mãos de Deus para fazer reconhecer a sua presença e a sua salvação. É São Paulo quem o recorda, quando escreve aos cristãos de Corinto, que competiam entre si nos carismas procurando os mais prestigiosos: «O olho não pode dizer à mão: “Não preciso de ti”; nem a cabeça dizer aos pés: “Não preciso de vós”» (1Cor 12,21). O Apóstolo faz uma consideração importante, observando que os membros do corpo que parecem mais fracos são os mais necessários (cf. v. 22); e que os que «nos parecem menos honrosos cuidamo-los com maior consideração, e os menos decorosos são tratados com maior decência, ao passo que os que são mais decorosos não precisam de tais cuidados» (vv. 23-24). Ao ministrar um ensinamento fundamental sobre os carismas, Paulo educa também a comunidade para a atitude evangélica para com os seus membros mais fracos e necessitados. Longe dos discípulos de Cristo sentimentos de desprezo e de pietismo para com eles; pelo contrário, são chamados a honrá-los, a dar-lhes precedência, convictos de que eles são uma presença real de Jesus no meio de nós. «Tudo o que fizestes a um destes meus irmãos mais pequeninos, a Mim o fizestes» (Mt 25,40).
8. Aqui compreende-se como o nosso modo de viver é diferente do do mundo, que louva, segue e imita os que têm poder e riqueza, ao passo que marginaliza os pobres e os considera um refugo e uma vergonha. As palavras do Apóstolo são um convite para conferir plenitude evangélica à solidariedade para com os membros mais fracos e menos dotados do Corpo de Cristo: «Se um membro sofre, todos os membros sofrem com ele; se um membro é honrado, todos os membros se alegram com ele» (1Cor 12,26). Na mesma linha, na Carta aos Romanos exorta-nos: «Alegrai-vos com os que estão alegres, chorai com os que choram. Tende os mesmos sentimentos uns para com os outros. Não aspireis às grandezas, mas conformai-vos com o que é humilde» (12,15-16). Esta é a vocação do discípulo de Cristo; o ideal para o qual se deve tender com perseverança é assimilar cada vez mais em nós os «sentimentos de Cristo Jesus» (Flp 2,5).
9. Uma palavra de esperança torna-se o epílogo natural para o qual a fé orienta. Muitas vezes, são mesmo os pobres a colocar em crise a nossa indiferença, filha de uma visão da vida, demasiado imanente e ligada ao presente. O grito do pobre é também um grito de esperança com a qual ele dá mostras da certeza de ser libertado. A esperança, que se alicerça no amor de Deus que não abandona quem n’Ele confia (cf. Rm 8,31-39). Escrevia Santa Teresa de Ávila no seu Caminho de Perfeição: «A pobreza é um bem que encerra em si todos os bens do mundo; assegura-nos um grande domínio; quero dizer que nos torna senhores de todos os bens terrenos, uma vez que nos leva a desprezá-los» (2,5). É na medida em que somos capazes de discernir o verdadeiro bem que nos tornamos ricos diante de Deus e sábios diante de nós mesmos e dos outros. É mesmo assim: na medida em que se consegue dar um sentido justo e verdadeiro à riqueza, cresce-se em humanidade e torna-se capazes de partilha.
10. Convido os irmãos bispos, os sacerdotes e, de modo particular, os diáconos, a quem foram impostas as mãos para o serviço aos pobres (cf. At 6,1-7), juntamente com as pessoas consagradas e tantos leigos e leigas que nas paróquias, nas associações e nos movimentos tornam palpável a resposta da Igreja ao grito dos pobres, a viver este Dia Mundial como um momento privilegiado de nova evangelização. Os pobres evangelizam-nos, ajudando-nos a descobrir cada dia a beleza do Evangelho. Não deixemos cair no vazio esta oportunidade de graça. Neste dia, sintamo-nos todos devedores para com eles, para que, estendendo reciprocamente as mãos um ao outro, se realize o encontro salvífico que sustenta a fé, torna eficaz a caridade e habilita a esperança para prosseguir com firmeza pelo caminho em direção ao Senhor que vem.
Vaticano, 13 de junho de 2018
Memória litúrgica de Santo António de Pádua

Francisco




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quarta-feira, 13 de junho de 2018


Segunda leitura

Dos Sermões de Santo Antônio de Pádua, presbítero
(I.226)             (Séc.XII)
A palavra é viva quando são as obras que falam
Quem está repleto do Espírito Santo fala várias línguas. As várias línguas são os vários testemunhos sobre Cristo, a saber: a humildade, a pobreza, a paciência e a obediência; falamos estas línguas quando os outros as veem em nós mesmos. A palavra é viva quando são as obras que falam. Cessem, portanto, os discursos e falem as obras. Estamos saturados de palavras, mas vazios de obras. Por este motivo o Senhor nos amaldiçoa, como amaldiçoou a figueira em que não encontrara frutos, mas apenas folhas. Diz São Gregório: “Há uma lei para o pregador: que faça o que prega”. Em vão pregará o conhecimento da lei quem destrói a doutrina por suas obras.
Os apóstolos, entretanto, falavam conforme o Espírito Santo os inspirava (cf. At 2,4). Feliz de quem fala conforme o Espírito Santo lhe inspira e não conforme suas ideias! Pois há alguns que falam movidos pelo próprio espírito e, usando as palavras dos outros, apresentam-nas como suas, atribuindo-as a si mesmos. Destes e de outros semelhantes, diz o Senhor por meio do profeta Jeremias: Terão de se haver comigo os profetas que roubam um do outro as minhas palavras. Terão de se haver comigo os profetas, diz o Senhor, que usam suas línguas para proferir oráculos. Eis que terão de haver-se comigo os profetas que profetizam sonhos mentirosos, diz o Senhor, que os contam, e seduzem o meu povo com suas mentiras e seus enganos. Mas eu não os enviei, não lhes dei ordens, e não são de nenhuma utilidade para este povo – oráculo do Senhor (Jr 23,30-32).
Falemos, portanto, conforme a linguagem que o Espírito Santo nos conceder; e peçamos-lhe humilde e devotamente que derrame sobre nós a sua graça, a fim de podermos celebrar o dia de Pentecostes com a perfeição dos cinco sentidos e na observância do decálogo. Que sejamos repletos de um profundo espírito de contrição e nos inflamemos com essas línguas de fogo que são os louvores divinos. Desse modo, ardentes e iluminados pelos esplendores da santidade, mereceremos ver o Deus Uno e Trino.

 Leitura breve                 Dt 1,16-17a
Dei aos vossos juízes a seguinte ordem: Ouvi vossos irmãos, julgai com justiça as questões de cada um, tanto com seu irmão como com o estrangeiro. Não façais acepção de pessoas em vossos julgamentos; ouvi tanto os pequenos como os grandes, sem temor de ninguém, porque a Deus pertence o juízo.

V. É justo o nosso Deus: o Senhor ama a justiça.
R. Quem tem reto coração há de ver a sua face. 

segunda-feira, 11 de junho de 2018

Dia de oração pela santificação do clero


No dia 8 de junho, a Igreja celebra a solenidade do Sagrado Coração de Jesus, que é também o Dia de oração pela santificação do clero.

sábado, 9 de junho de 2018

PERDÃO SEM CONDIÇÕES
 Exclamação de admiração com intenso afeto, discorrendo por todas as criaturas.
Como me têm deixado com vida e conservado nela...<EE.EE.60>
Tu nos ofereces o perdão
 não nos pedes negocia-lo contigo
na base de castigos e contratos.
“Teu pecado está perdoado.
 não peques mais.
   Vai e vive sem temor.
E não carregues o cadáver de ontem
 sobre teu ombro livre”
Não nos pedes sanear
  a dívida impagável
de havermo-nos voltado contra ti.
Ofereces-nos uma vida nova
 sem ter que trabalhar
abrumados pela angústia
pagando os juros
  de uma conta infinita.
Nos perdoas de todo coração.
 Não és um Deus
de tantos por cento no amor
“A este setenta e cinco
 e ao outro apenas vinte e três.”
façamos o que façamos,
somos filhos cem por cento.
Teu perdão é para todos.
não apenas carregas sobre o ombro
  a ovelha perdida,
mas também o lobo
manchado com o sangue da ovelha.
Perdoas sempre.
 Setenta vezes sete saltas ao caminho
para acolher nosso regresso,
sem fechar-nos o rosto
 nem racionar-nos a palavra,
5 por nossas fugas repetidas.
Com o perdão nos dás o gozo.
 Não queres que ruminemos
em um canto da casa
nosso passado partido,
 mas que celebremos a festa
de todos os irmãos,
 vestidos de gala e de perfume,
 entrando em tua alegria.
 Pedimos-te no Pai Nosso:
“Perdoa-nos como perdoamos”
Hoje te pedimos mais ainda:
ensina-nos a perdoar os outros
e a nós mesmos como tu nos perdoas. 

quinta-feira, 7 de junho de 2018

Leitura breve Dt 6,4-7
Ouve, Israel, o Senhor, nosso Deus, é o único Senhor. Amarás o Senhor teu Deus com todo o teu coração, com toda a tua alma e com todas as tuas forças. E trarás gravadas em teu coração todas estas palavras que hoje te ordeno. Tu as repetirás com insistência aos teus filhos e delas falarás quando estiveres sentado em tua casa, ou andando pelos caminhos, quando te deitares, ou te levantares. 

 http://www.liturgiadashoras.org/

domingo, 3 de junho de 2018

Intenções Papa Francisco  Mês Junho/2018
20182019
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O aparecimento das redes sociais mudou, num curto espaço de tempo, o modo de nos relacionarmos com o mundo e as pessoas. As suas potencialidades são imensas, permitem dar a conhecer aquilo que achamos importante partilhar com os amigos e familiares. Hoje é impensável que uma instituição não esteja presente neste meio, para dar a conhecer a sua atividade, seja para fins comerciais, seja de divulgação, sensibilização, etc. Há um aspeto decisivo no contributo das redes sociais para esta mudança, que é a aproximação entre as instituições, sejam elas entidades públicas, sociais, religiosas ou políticas, e os cidadãos. É possível intervir, dar opinião, comentar, questionar. As redes sociais são uma imensa praça pública onde cada um tem voz, pode expressar aquilo que pensa e sente. Tal como numa praça cheia de gente, também as redes sociais são um lugar cheio de ruído, onde convivem muitas sensibilidades, propostas e interesses. Devemos estar atentos e notar que estes espaços são também lugares de vozes que, em vez de dialogar e acolher o outro, acabam por tentar radicalizar discursos e apresentar perspetivas através de qualquer meio, sejam eles falsos rumores, ou argumentos fáceis e populistas, arrastando o resto dos “ouvintes” para lugares comuns irrefletidos que nada têm de encontro, respeito e solidariedade. As redes sociais podem unir ou dividir, podem informar ou mentir. É importante conhecer e refletir sobre o que se está a ver e no modo de participar. Neste sentido, o papa Francisco apela neste mês a uma atitude responsável no uso das redes sociais. Que sejam lugar de solidariedade e encontro com a diferença. Se tudo está tão acessível, se é tão fácil chegar a pessoas e instituições, que o possamos fazer para o bem, para a construção de uma humanidade mais reconciliada e não para um ambiente marcado pelo ódio e preconceito.
Intenção
Universal: As redes sociais Para que as redes sociais favoreçam a solidariedade e o respeito pelo outro na sua diferença.
Oração
Deus, nosso Pai, deste aos teus filhos a capacidade e a criatividade para tornar este mundo um lugar de comunhão. Hoje é fácil estarmos unidos com pessoas de lugares e culturas tão diferentes. Ajuda-nos a aproveitar as possibilidades do engenho humano para construir um mundo mais solidário, próximo das realidades difíceis, um mundo capaz de acolher a diferença e onde reinem a justiça, a paz e a verdade. Dá-nos o teu Espírito, para que cada um de nós saiba realizar a sua pequena parte, nos meios digitais onde está presente. Pai-Nosso...
Desafios
- Procurar ver com atenção como funcionam as redes sociais, que argumentos e discussões são mais populares e que interesses escondem. - Procurar ter uma atitude positiva e construtiva nas redes sociais, partilhando conteúdos que promovam a solidariedade e o respeito, a verdade e a boa reflexão. - Conhecer bons projetos de evangelização nas redes sociais e procurar também trazer a voz da Igreja e as suas propostas para estes espaços.

sexta-feira, 1 de junho de 2018

 

A famosa profecia sobre a Igreja de Joseph Ratzinger

A igreja de Joseph Ratzinger

ele aparecerá como a casa do homem

Esta profecia sobre a Igreja de Joseph Ratzinger é verdadeiramente maravilhosa. Ele não nega que a Igreja passará por tempos difíceis, mas dá a certeza de que, a partir dessas provações, uma Igreja se tornará ainda mais forte e mais fiel a Deus.

assim falou Joseph Ratzinger em 1969

"Uma Igreja que perdeu muito vai emergir da crise de hoje. Ele se tornará pequeno e terá que começar mais ou menos desde o começo.
Ele não será mais capaz de habitar muitos dos prédios que construiu em prosperidade. Como o número de seus fiéis diminuirá, ele também perderá a maioria dos privilégios sociais ...

a Igreja encontrará novamente a fé no Deus uno e trino

Mas, apesar de todas essas mudanças que podem ser presumidas, a Igreja encontrará novamente com toda a energia o que é essencial para ela, o que sempre foi seu centro: fé no Deus Triúno, em Jesus Cristo, o Filho. Deus fez o homem, na assistência do Espírito, que durará até o fim.
Começará novamente a partir de pequenos grupos, de movimentos e de uma minoria que colocará a fé e a oração no centro da experiência e voltará a experimentar os sacramentos como um serviço divino e não como um problema de estrutura litúrgica.

uma grande força sairá da Igreja

Será uma Igreja mais espiritual, que não assumirá um mandato político flertando agora com a esquerda e agora com a direita. Isso fará isso com dificuldade. De fato, o processo de cristalização e esclarecimento o tornará pobre, tornará a Igreja dos pequeninos, o processo será longo e cansativo ...
Mas após o julgamento dessas divisões, uma grande força emergirá de uma Igreja simplificada e interiorizada.

tempos muito difíceis estão sendo preparados para a Igreja

Homens que viverão em um mundo totalmente programado viverão uma solidão indescritível.
Se eles perderam completamente o sentido de Deus, sentirão todo o horror de sua pobreza. E eles descobrirão a pequena comunidade de crentes como algo totalmente novo: eles descobrirão isso como uma esperança para si mesmos, a resposta que sempre procuraram em segredo ...
Parece-me que tempos muito difíceis estão sendo preparados para a Igreja. Sua crise real acaba de começar. Temos que lidar com grandes transtornos.

a Igreja saberá uma nova floração

Mas também estou muito certo do que permanecerá no final: não a Igreja do culto político ... mas a Igreja da fé. Claro que não será mais a força social dominante na medida em que foi até recentemente. Mas a Igreja conhecerá um novo florescimento e aparecerá como o lar do homem, onde encontrar vida e esperança além da morte ".
http://vaticaninsider.lastampa.it/vaticano/dettaglio-articolo/articolo/papa-el-papa-pope-benedetto-xvi-benedict-xvi-benedicto-xvi-22434/
1 de Junho de 2018
Cor: Vermelho

Evangelho - Mc 11,11-26

Minha casa será chamada casa de oração
para todos os povos. Tende fé em Deus.
+ Proclamação do Evangelho de Jesus Cristo segundo São Marcos 11,11-26
Tendo sido aclamado pela multidão,
11Jesus entrou, no Templo, em Jerusalém, e observou tudo.
Mas, como já era tarde, saiu para Betânia com os doze.
12No dia seguinte, quando saíam de Betânia, Jesus teve fome.
13De longe, ele viu uma figueira coberta de folhas
e foi até lá ver se encontrava algum fruto.
Quando chegou perto, encontrou somente folhas,
pois não era tempo de figos.
14Então Jesus disse à figueira:
'Que ninguém mais coma de teus frutos.'
E os discípulos escutaram o que ele disse.
15Chegaram a Jerusalém.
Jesus entrou no Templo e começou a expulsar
os que vendiam e os que compravam no Templo.
Derrubou as mesas dos cambistas
e as cadeiras dos vendedores de pombas.
16Ele não deixava ninguém carregar nada através do Templo.
17E ensinava o povo, dizendo:
'Não está escrito: 'Minha casa será chamada casa de oração
para todos os povos'?
No entanto, vós fizestes dela uma toca de ladrões.'
18Os sumos sacerdotes e os mestres da Lei ouviram isso
e começaram a procurar uma maneira de o matar.
Mas tinham medo de Jesus,
porque a multidão estava maravilhada com o ensinamento dele.
19Ao entardecer, Jesus e os discípulos saíram da cidade.
20Na manhã seguinte, quando passavam,
Jesus e os discípulos viram
que a figueira tinha secado até a raiz.
21Pedro lembrou-se e disse a Jesus:
'Olha, Mestre: a figueira que amaldiçoaste secou.'
22Jesus lhes disse: 'Tende fé em Deus.
23Em verdade vos digo, se alguém disser a esta montanha:
'Levanta-te e atira-te no mar',
e não duvidar no seu coração,
mas acreditar que isso vai acontecer,
assim acontecerá.
24Por isso vos digo, tudo o que pedirdes na oração,
acreditai que já o recebestes, e assim será.
25Quando estiverdes rezando,
perdoai tudo o que tiverdes contra alguém,
para que vosso Pai que está nos céus
também perdoe os vossos pecados.'
Palavra da Salvação.
 http://liturgiadiaria.cnbb.org.br/app/user/user/UserView.php
Oferecimento das Obras do Dia
Ofereço-Vos, ó meu Deus,
em união com o santíssimo Coração de Jesus
e por meio do Coração Imaculado de Maria,
as orações, os trabalhos, as alegrias e os sofrimentos deste dia,
em reparação de todas as ofensas e por todas as intenções
pelas quais o mesmo divino Coração está continuamente intercedendo
e sacrificando-se nos nossos altares.
Eu Vo-los ofereço, de modo particular,
pelas intenções do Apostolado da Oração neste mês e neste dia.
 http://redemundialdeoracaodopapa.pt/meditacao-diaria