Rise Slow
Me ergo devagar
Rise slow
Me ergo devagar
Hum-hum, pa-pa-pa-pa-do
Mm-mm, pa-pa-pa-pa-do
Hum-hum-hum, hum,
Mm-mm-mm, mm,
me ergo devagar
rise slow
Hum, hum, hum, hum, não, não, não
Mm, mm, mm, mm, no, no, no
Ninguém viu as noites em que me mantive firme
No one saw the nights I held my ground
Ninguém me ouviu quando não fiz som algum
No one heard me when I made no sound
Eu não precisei da luz para encontrar meu caminho
I didn't need the light to find my way
Eu apenas segui em frente na escuridão a cada dia
I just kept moving through the dark each day
Nem rápido, nem alto, nem para a multidão
Not fast, not loud, not for the crowd
Apenas verdadeiro, apenas profundo, apenas meu para guardar,
ahJust real, just deep, just mine to keep, oh
(Eu me ergo devagar) mas me ergo com certeza
(I rise slow) but I rise sure
Cada cicatriz que carrego me fez ser mais
Every scar I carry made me more
(Eu me ergo devagar) mas me ergo forte
(I rise slow) but I rise strong
Levei o tempo necessário, agora estou onde deveria estar
Took the time it took, now I belong
Eu me ergo devagar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah)
Rise slow (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh)
Me ergo devagar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah) (ah, ah)
Rise slow (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh) (oh, ah)
Eles queriam fogo, eu lhes dei raízes
They wanted fire, I gave them roots
Eles queriam atalhos, eu lhes dei a verdade
They wanted shortcuts, I gave them truth
Caí mais vezes do que me importo em dizer
I fell more times than I care to say
Mas cada queda apenas me mostrou onde ficar
But every fall just showed me where to stay
Nem rápido, nem alto, nem para a multidão
Not fast, not loud, not for the crowd
Apenas verdadeiro, apenas profundo, apenas meu para guardar
Just real, just deep, just mine to keep
(Eu me ergo devagar) mas me ergo com certeza
(I rise slow) but I rise sure
Cada cicatriz que carrego me fez ser mais
Every scar I carry made me more
(Eu me ergo devagar) mas me ergo forte
(I rise slow) but I rise strong
Levei o tempo necessário, agora estou onde deveria estar
Took the time it took, now I belong
Eu me ergo devagar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah)
Rise slow (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh)
Me ergo devagar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah) (ah, ah)Rise slow (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh) (oh, ah)
Aqueles que se erguem rápido
The ones who rise fast
Caem da mesma forma
Fall the same way
Aqueles que se erguem devagar, ah
The ones who rise slow, ah
São feitos para permanecer
Are built to stay
(Eu me ergo devagar) mas me ergo com certeza
(I rise slow) but I rise sure
Cada cicatriz que carrego me fez ser mais
Every scar I carry made me more
(Eu me ergo devagar) mas me ergo forte
(I rise slow) but I rise strong
Levei o tempo necessário (necessário, necessário, necessário, necessário)
Took the time it took (took, took, took, took)
Eu estou onde deveria estar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah)
I belong (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh)
Estou onde deveria estar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah)
I belong (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh)
Estou onde deveria estar (ah-ah-ah-ah, ah-ah-ah-ah)
I belong (oh-oh-oh-oh, oh-oh-oh-oh)
Estou onde deveria estar (ah, ah, ah, ah, ah)
I belong (oh, oh, oh, oh, oh)
Eu me ergo devagar (ainda estou me erguendo)
Rise slow (still rising)
Me ergo devagar (ainda estou aqui)
Rise slow (still here)
Hum-hum-hum, hum-hum
Mm-mm-mm, mm-mm
Composição: Ibrahym Esshaeba
https://www.letras.mus.br/kimo-sounds/rise-slow/traducao.html
PAPA LEÓN XIV
ÁNGELUS
Plaza de San Pedro
Domingo, 25 de octubre de 2026
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Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!
En el Evangelio de hoy (cf. Mt 22,34-40) el Señor nos conduce una vez más al corazón de nuestra fe. Un doctor de la Ley, para poner a prueba a Jesús, le pregunta: «¿Cuál es el mandamiento más grande de la Ley?» (v. 36). El Maestro responde citando un pasaje del Deuteronomio: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (v. 37; cf. Dt 6,5). Cristo indica como elemento central de la relación con Dios la dimensión del amor. No es suficiente saber que Dios existe, que es único o que es omnipotente; el Señor nos pide una relación personal: el único y verdadero Dios quiere ser nuestro Dios.
En el encuentro con Él, el mandamiento del amor no es una obligación ni una imposición. No se puede amar “por mandato”. El amor a Dios es la exigencia propia del deseo del hombre, que halla su cumplimiento en la comunión con Él. Por eso, nuestro amor puede ser auténtico cuando es respuesta a su amor, que siempre nos precede. De allí la necesidad de una totalidad que involucre a toda la persona: corazón, alma y mente.
Al primer mandamiento, el Señor une un segundo: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 22,39). Esta regla de vida surge de una misma fuente; por eso, dice Jesús, es semejante a la primera. De la relación íntima con Dios somos capaces de mirarnos a nosotros mismos y al prójimo con la misma mirada de Cristo, según su perspectiva. De este modo, se vence el egoísmo y también el amor por uno mismo se hace caridad; nuestra existencia se dirige hacia el otro y se hace don para quien está a nuestro lado.
Santa Teresa del Niño Jesús lo comprendió bien: “Solo el amor —escribía— puede hacer actuar a los miembros de la Iglesia; si este amor llegara a apagarse, ya no se anunciaría más el Evangelio” (cf. Obras completas, Manuscrito B, 3v°, Burgos 2006, 261). Sin él, en efecto, nuestra fe se vería privada de su contenido, nuestras buenas obras se reducirían a moralismo, nuestra esperanza sería vana.
Queridos amigos, no podemos amar verdaderamente a Dios sin que ese amor se desborde hacia los hermanos y las hermanas. Y no podemos amar realmente a nuestro prójimo sino como hijos de un mismo Padre que nos amó primero en su Hijo Jesús.
Pidamos al Señor la gracia de un corazón nuevo, capaz de acoger y de vivir el gran mandamiento. Que interceda por nosotros la Virgen María, en cuyo corazón inmaculado no hay más que amor.
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Después del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas:
Sigo con preocupación la grave situación humanitaria en Yemen, particularmente en la ciudad de Taiz, donde la población sufre a causa de la falta de alimentos, de agua y de atención médica. Dirijo un llamamiento urgente para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemenita y a todos los pueblos de la región poder vivir en paz.
Aseguro mi oración por quienes han fallecido o han resultado heridos el pasado viernes en el atentado terrorista contra los fieles de la iglesia ortodoxa de St. George ad Hamoud, en Jordania. Expreso mi cercanía a esa comunidad y a todo el país, que se distingue por la convivencia pacífica y el respeto entre las diferentes religiones.
Seguimos rezando juntos por la paz. Pasado mañana, 27 de octubre, unámonos espiritualmente a los representantes de las Iglesias y a los líderes religiosos que se reunirán en Asís en el 40 aniversario del Encuentro convocado por san Juan Pablo II. Hoy más que nunca es evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y dañan al mundo. ¡Que el Señor inspire decisiones de diálogo y de paz!
Les saludo a todos ustedes, queridos fieles de Roma y peregrinos de diferentes países.
Doy la bienvenida a los miembros del Centro Académico Romano Fundación, de España; al grupo del Colegio St. Ciaran’s de Ballygawley, en Irlanda, y al de las Escuelas “San Juan Pablo II”, de la Diócesis de Opole, Polonia.
Me alegra recibir a los dirigentes del Ceremonial de algunos ministerios y departamentos gubernamentales italianos.
Saludo a los miembros de la asociación “Solidaridad en buenas manos”, de Castiglion Fiorentino, y al grupo de coetáneos de Concorezzo que han venido en peregrinación por sus 70 años.
Les deseo a todos un feliz domingo.
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https://www.vatican.va/content/leo-xiv/pt/angelus/2026/documents/20261025-angelus.html
Deus vê a injustiça que muitos preferem ignorar
Santo do dia
SS. Crisanto e Daria, mártires, na via Salária Nova
Crisanto, pagão de origem alexandrina, foi estudar em Roma, onde se converteu ao cristianismo. Seu pai tentou dissuadi-lo, com todos os meios, a ponto de oferecer-lhe a vestal Dária, que, por sua vez, também se converteu. Ambos foram martirizados em 283, tornando-se Padroeiros de Régio Emília.
SS. Crispim e Crispiniano, mártires
Na época de Diocleciano, Crispino e Crispiniano residiam em Soissons, na Gália belga – hoje França -, onde trabalhavam como sapateiros, sem, porém, deixar de lado a propagação da fé cristã e a evangelização. Por isso, foram presos pelo imperador Maximiano e martirizados em 285.
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